El Lean Canvas

Lean Canvas

Si hay una técnica útil a la hora de definir un problema y su correspondiente solución esa es el Lean Canvas.

Como ya se comentó en el artículo sobre las etapas del Design Thinking, Lean Canvas es una herramienta ideal para abordar el paso de Definición en el que deberemos definir claramente cuál es el problema que pretendemos solventar. Así, teniendo claro el problema, podremos trabajar posteriormente en idear la solución.

Profundicemos en ello.

Qué es un Lean Canvas

Creada y publicada en 2010 por Ash Maurya, esta técnica consta de un panel en el que todos los stakeholders trabajarán para diseñar el modelo de negocio y focalizarse en crear una solución que cubra la necesidad del cliente.

Originalmente se pensó para desarrollar un guion que ayudara a los emprendedores en la creación de una startup, desde el nacimiento de la idea de negocio hasta la constitución de la empresa. Pero con el tiempo se comprobó que se puede aplicar para la definición de cualquier producto en cualquier tipo de organización, tanto grandes como pequeñas.

Basada a su vez en la Business Model Canvas, el Lean Canvas se centra fundamentalmente en entender el problema o necesidad del cliente para luego poner el foco en el diseño del producto.

Aspecto de un Lean Canvas

El aspecto del Lean Canvas es el siguiente:

Lean Canvas

Si te fijas, se divide en dos sectores: uno orientado a la definición del producto y otro orientado a la definición del mercado para ese producto.

Simplemente pegaremos en la pared este panel y cada uno de los stakeholders asistentes al Desig Thinking irá pegando postits con su aportación en cada sección del panel. Al final, te encontrarás en tu sala con algo semejante a esto:

Lean Canvas real

Secciones del Lean Canvas

Veamos en qué consisten las 9 secciones de las que consta el Lean Canvas:

Segmento de Clientes

Clientes objetivo del producto. Se hace mención especial a los early adopters, es decir, dentro del mercado a los primeros usuarios, que serán los que comiencen a dar consistencia a tu negocio. Por ejemplo, los early adopters de Facebook fueron estudiantes universitarios y ya después se fue incorporando el resto del público.

Problema

Qué problema tiene tu cliente que este producto pretende solucionar. Por lo menos un TOP 3 de problemas y alternativas que utiliza el cliente a falta de otra solución.

Es importante que, a la hora de definir el problema al que te enfrentas, tengas en cuenta estos factores:

  • Sé conciso: no te vayas por las ramas y describe cada problema en una frase breve y concreta.
  • La definición del problema no debe implicar una solución: en la definición de tu problema no incluyas nada que haga pensar cuál es la causa de éste, ya que estarás dando a entender una solución al problema que puede no ser la adecuada y te estará dando una visión miope de tu problema. ¡No te adelantes al paso de proponer soluciones!
  • Plantea el problema en base a la raíz de éste, no a sus síntomas: no plantees un problema del estilo «Pepito tiene fiebre». Está claro que el problema no es la fiebre de Pepito, sino lo que sea que se la está provocando…
  • Céntrate sólo en aquellos problemas que están bajo tu control: por ejemplo, no levantes un problema del estilo «la contratación del producto X es minoritaria porque en España no hay tradición de contratar esa clase de productos». Aparte de que ya estarías dando a entender prematuramente la solución a tu problema (cambiar la tradición de consumo en España), está claro que no está en tu mano cambiar las costumbres de un pais…

Propuesta única de valor

Qué ofrecemos nosotros para solucionar el problema.

Solución

Indicar las 3 principales características del producto.

Canales

Cómo vas a hacer llegar el producto a tus clientes.

Indicadores clave

Actividades clave a medir que sirvan como indicadores para la toma de decisiones.

Ventaja diferencial

Qué hace especial nuestro producto frente a los de la competencia.

Estructura de costes

Determina si tu modelo de negocio es viable económicamente. Analiza y recoge todo lo que te va a generar gasto en el lanzamiento y puesta en marcha de tu negocio: costes de personal, impuestos, distribución, publicidad, etc.

Flujo de ingresos

En este apartado tendrás que definir cómo vas a ganar dinero con tu empresa. Tendrás que calcular el margen de beneficio que obtendrás con cada venta y, al mismo tiempo, comprobar si tienen un precio justo.

Estos dos últimos apartados, estructura de costes y flujo de ingresos, no siempre se cumplimentan durante el Design Thinking, sobre todo a la hora de abordar un proyecto software.

Esto se debe a que las cuestiones financieras del producto han pasado por otras áreas de la compañía ajenas a aquellos asistentes al Design Thinking que son quienes deben definir y construir dicha solución.

Es decir, el Design Thinking parte ya con la premisa de que el producto será viable y rentable desde el punto de vista económico.

Ejemplo de Lean Canvas

Veamos un ejemplo de Lean Canvas basado en un caso real, en el que tuve la oportunidad de participar.

Imaginemos que en nuestro Design Thinking estamos trabajando para crear una plataforma que comercialice un nuevo producto financiero. La idea es aproximar esa nueva solución para poder ofrecer la contratación de este producto  de una forma más sencilla y eficiente.

Un posible Lean Canvas sería el siguiente:

Ejemplo de Lean Canvas

Es importante que el facilitador de la ceremonia en la que se desarrolle esta dinámica, que ya digo será normalmente en el Design Thinking, sea lo suficientemente hábil como para lograr romper la reticencia de la gente a participar. De este modo, todos aportarán su granito de arena en función del área de conocimiento al cual pertenezcan.

Insisto en que deben participar todos, para que no queden gaps de conocimiento que puedan afectar a la correcta definición de una solución completa y satisfactoria para el cliente. De no llegar a este punto de implicación y participación, esta dinámica no será más que papel mojado y perderá el gran valor que encierra.

Un posible desarrollo de la sesión, sobre todo si el número de asistentes es muy alto, sería dividirlos en dos o más grupos. Cada grupo realizaría un brainstorming individual y aportarían una serie de ideas. Posteriormente, se realizaría una presentación conjunta introduciendo las ideas en el panel Lean Canvan.

Reflexión final

En mi opinión el Lean Canvas es una de las herramientas más útiles de cara a dar forma a la idea del problema al que queremos enfrentarnos y  definir una solución a éste. Facilita la colaboración de todos los interesados y es bastante amena y divertida.

Por supuesto, en esta dinámica deberán participar todos los stakeholders, tratando de colaborar con una buena predisposición. He participado en este ejercicio varias veces y, como suele ocurrir en el mundo ágil, la actitud de la gente marca la diferencia.

Si te quedaron dudas puedes dejarlas en la sección de comentarios, estaré encantado de responderte.

Y si el artículo te ha resultado útil, te agradeceré mucho que lo compartas en alguna de las siguientes redes sociales. ¡Nos vemos en el próximo post!

Deja un comentario